Cuando pensamos en fortalecer el sistema inmunológico, lo primero que se nos viene a la cabeza es una buena naranja. Pero, ¿sabías que hay muchísimas otras frutas con vitamina C que quizás no estás aprovechando?
Además de ser clave para las defensas, esta vitamina ayuda a absorber el hierro, mejora la salud de la piel y combate el cansancio. Por eso, incluirla a diario en nuestra alimentación es una gran idea… y no tiene por qué ser aburrido.
Vitamina C: mucho más allá de los cítricos
Si te cansaste de las naranjas o simplemente querés sumar variedad a tu dieta, estas opciones pueden sorprenderte:
- Kiwi: una de las frutas con mayor contenido de vitamina C. Chiquito pero poderoso, además tiene fibra y potasio.
- Frutilla: ricas, versátiles y con un buen aporte de antioxidantes. Perfectas para combinar con yogur o en licuados.
- Mango: dulce, tropical y con un extra de vitamina A. Ideal para los días de calor.
- Guayaba: poco común en Argentina, pero si la encontrás, aprovechala: es una bomba de vitamina C.
- Papaya: aporta además vitamina E y ayuda con la digestión.
- Ananá: fresca, diurética y con muchas vitaminas. Una aliada del verano.
Y si bien los cítricos siguen siendo grandes fuentes de esta vitamina (limón, pomelo, mandarina), vale la pena salir un poco del molde. La clave está en la variedad y en el color del plato: cuanto más diverso, más completo.
También recordá que la vitamina C se deteriora con el calor, así que siempre que puedas consumí las frutas frescas y crudas para aprovechar mejor sus nutrientes
Fuentes consultadas: Clínica Mayo; National Institutes of Health;
FoodData Central y MedlinePlus
ARGENTINA