¿Qué es el Síndrome de Asperger?

¿Qué es el Síndrome de Asperger?

En el Día Mundial del Síndrome de Asperger, te contamos algunas cosas que posiblemente no sabías de esta condición, según la Confederación de Autismo de España. El Síndrome de Asperger forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA).

El cerebro de la persona con Síndrome de Asperger funciona de manera diferente a la habitual, especialmente en la comunicación e interacción social y en la adaptación flexible a las demandas diarias.

También tiene dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento. Sin embargo, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual incluso superior a la media de la población.

¿Cómo piensa y se comporta una persona con Síndrome de Asperger?

Su forma de pensar es rígida y concreta, lo que le ayuda en actividades que requieren atención a detalles y repetición de patrones, pero tiene dificultades en tareas que requieren flexibilidad o búsqueda de alternativas para la resolución de problemas.

Es fiel a las rutinas que, en ocasiones, sigue de manera rígida y repetitiva. Las rutinas le proporcionan seguridad y pautas concretas de actuación pero limitan su comportamiento dificultando la adaptación a cambios, situaciones novedosas o poco previsibles.

Tiene intereses muy concretos y específicos sobre los que acumula mucha información y dedica mucho tiempo, convirtiéndose, en ocasiones, en fuente principal de conversación y dedicación. Puede ser extremadamente sensible a algunos estímulos del ambiente, resultándole molestos o dolorosos (ruidos, luces, olores, sabores, etc.).

¿Cómo podés ayudar a una persona con Síndrome de Asperger?

  • Reflexiona sobre los desafíos sociales que afrontas todos los días e intenta ponerte en el lugar de una persona que genuinamente no los comprende ni sabe cómo afrontarlos.
  • Trata de empatizar con su experiencia y procura comprenderla, aunque a veces sea muy distinta a lo “convencional”.
  • Interesate por conocer bien a la persona, sus gustos e intereses, sus puntos fuertes y débiles, y las cosas que son importantes para ella.
  • Será necesario que hagas explícitos algunos conceptos que para la mayor parte de las personas son obvios, especialmente relativas a las relaciones sociales.
  • Utiliza un lenguaje directo y concreto, sin ambigüedades o dobles sentidos. Esto hará que la comunicación sea más sencilla y satisfactoria para la persona.
  • Comprende que sus comportamientos no son caprichosos o intencionados. Reflejan una manera distinta de comprender y desenvolverse en el mundo.
  • Comprende la importancia de sus rutinas y “rigideces”. Son elementos importantes que le proporcionan seguridad. Podés ayudar a flexibilizarlas sin imponer tu manera de ver las cosas.
  • Preguntale cuál es la mejor manera de apoyarlo/a. Él o ella te sabrá explicar cuáles son sus puntos fuertes y débiles y cómo prefiere que lo/a ayudes.

Fuente: Confederación de Autismo de España

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